El año 2013 acariciaba su final cuando, en octubre, comenzaba a tomar forma una de las bandas platenses más representativas de los últimos años: Sueño de Pescado. Con Manuel Rodríguez en voz y guitarra, Juan Manuel Calabró en guitarra, Martín Marroco en bajo y coros y Luciano Manso en batería, el grupo logró, en apenas tres años, consolidarse en la escena del rock barrial local y provincial.

“Hay un grupo de chicos y chicas que había quedado relegado y a la espera de una propuesta que los representara a ellos, a los pibes que caminan la calle cada día, que se rompen la espalda laburando para salir adelante con su familia”

Tras el lanzamiento de su segundo álbum de estudio, Siglo Pánico, en julio de este año, el grupo se prepara para festejar junto a su público su tercer aniversario en el Microestadio Atenas el próximo 26 de noviembre. “El show y la puesta en escena que estamos desarrollando es algo que no sé si alguna vez se hizo en la ciudad de La Plata”, confirmó el vocalista Manuel Rodríguez en la previa del espectáculo.

¿Cómo están viviendo este presente a punto de celebrar sus tres años y con dos discos en su haber?

SDP: Estamos contentos, tratando de ser conscientes también por otro lado. El show que estamos a punto de realizar supera en todo aspecto y magnitud a cualquier show que la banda haya realizado en este tiempo de vida, y eso es una responsabilidad enorme porque tenés dos mil personas a cargo tuyo. Con respecto a los discos, es un pulso natural en la banda la composición y el espacio creativo por lo que, por ejemplo, ya tenemos desarrolladas y seleccionadas las canciones del disco nuevo, y la idea es que salga el año que viene.

Se viene el festejo aniversario en Atenas, ¿qué expectativas tienen de cara a la celebración? ¿Cómo se preparan?  

SDP: Bien, la verdad es que tenemos la suerte de tener un staff y un grupo de laburo que siempre viene demostrando que pueden superarse. La venta de entradas viene muy bien y eso te da un espacio de tranquilidad en medio de tanta locura, así que la verdad es que llegamos a la fecha tranquilos, si es posible estar tranquilo en una situación así.

En apenas tres años no sólo lograron afianzarse en la escena platense sino que, también, alcanzaron un altísimo nivel de convocatoria, ¿de qué manera viven ese reconocimiento?

SDP: Con respecto al público, tenemos la suerte de que el nuestro sea excepcional. Gran parte del alcance que tuvo la banda a nivel nacional este año se lo debemos a ellos y a su peregrinación. Los pibes se organizan y sacan bondis para cada lugar donde tocamos, así sea en el lugar más grande de Córdoba o en el club del barrio en Ciudad Evita. Gente de diferentes barrios del país que se ha unido en este sueño y que lo siente propio.

En relación a lo anterior, en una ciudad en la que el rock indie de a poco fue dominando gran parte de la escena, ¿a qué le atribuyen esa respuesta positiva del público?

SDP: No te sabría decir y me parece que siendo parte del proyecto no soy quien para adjudicar ese tipo de respuesta  a algo determinado. Lo que sí sabemos, porque se nota en cada show, en cómo canta cada canción la gente, es que hay un grupo de chicos y chicas que había quedado relegado y a la espera de una propuesta que los representara a ellos, a los pibes que caminan la calle cada día, que se rompen la espalda laburando para salir adelante con su familia. Hay cierta atmósfera esperanzadora alrededor de la banda.

¿Cómo atravesaron el proceso de despegarse de sus bandas anteriores para identificarse y ser identificados plenamente con Sueño de Pescado?

SDP: Sinceramente nunca pensamos en eso. Las cosas tienen una introducción, un nudo y un desenlace. Como los relatos o las películas. Una vez que ese desenlace se sucede no hay vuelta que darle, la historia termina y arranca una nueva. Siempre tuvimos la cabeza centrada en la claridad, sabiendo que nosotros, por más que viniéramos de nuestro pasado, a partir de la página cero de este libro éramos Sueño de Pescado.

Ya se confirmó su participación en Rock en Baradero para febrero de 2017, ¿qué significa para ustedes poder participar de un festival de esas características y dimensiones?

 

SDP: Apelando al cassette de futbolista que uno lleva adentro, puedo decirte que la banda nunca fue pro-festivales. Son espacios limitados temporal y conceptualmente, y nuestra forma de laburo es un tanto más profunda. Se dio que la organización de Rock en Baradero puso todo de sí misma para que nosotros pudiéramos estar presentes y desarrollar nuestro show en las condiciones que la banda precisa. Algo festejable, porque las producciones de este tipo de eventos por lo general están contando la manteca en la taquilla viste, y al arte no se le da cabida. No fue este caso, cada pauta que la banda planteó para que el show pudiera desarrollarse, cabe y toda la producción del evento estuvieron dispuestos a acceder. Así que vamos a ver cómo se desarrolla todo.

Además de esa fecha ya confirmada, ¿qué tiene que esperar el público para 2017? 

Tenemos varias cosas pautadas y varias cosas a confirmar. Por lo pronto, 21 de enero Abbey Road en Mar del Plata; 5 de febrero en el escenario del Baradero; 24, 25 y 26 de febrero en el Parador Oktubre en la entrada del Cosquín. El resto se irá viendo a principio de año.

Por último, ¿cómo definirían a este fenómeno que es Sueño de Pescado? 

Primero que nada no sé si lo llamaría fenómeno. Somos un grupo de amigos y familia que trabaja en conjunto, día a día y con constancia absoluta sobre un sueño colectivo. Tuvimos la suerte de representar las emociones de un grupo de gente y de  despertar nuevamente el sentido de pertenencia.

Por Alma Carrasco

Comentarios