Imaginemos que a mediados de los ’60 la NASA tenía un proyecto de viaje espacial más ambicioso que un simple trayecto a la luna. Sigamos suponiendo un poco y creamos que realmente hubo un viaje a las estrellas que zarpó en esa época, donde un tripulante (el cual inspiraría al capitán Kirk de Star Trek) se llevó un vinilo de la música surf-rock que brillaba en aquella década.

Ahora los viajeros intergalácticos están de vuelta en la Tierra, algunos se fueron a Cinema 8 a ver cómo los retrataban en una nueva película. Pero el verdadero James Kirk, melómano él, se cortó solo de los cinéfilos y se puso a buscar cómo evolucionó su amado surf rock. Fue así como se encontró con el reciente disco de Otro Sistema Solar. Obvio; tantos soles que vio en sus viajes, quiso ver cómo sonaba una banda con tal nombre.

Lo que escuchó fue un álbum donde preponderan raíces del viejo surf-rock o el garage rock amoldadas a este siglo sintetizando sonidos más contemporáneos. Grabado en Estudio Pirámides el espíritu del último LP de Otro Sistema Solar tiene esa ola psicodélica tan sixties que se puede escuchar, con más edulcorante pop, en bandas que sigue el faro de Tame Impala. La banda platense es más rústica, más rockera pero no por eso, menos interesante.

A lo largo de las diez canciones de OXSXS lo que prepondera es la zapada cuelgue. El gran ejemplo es la deliciosa “María” o el mid-tempo de “El ojo dorado”. Las voces son tratadas como un recurso musical más que por momentos va flotando sin preponderancia, con una etereidad evanescente cual si fueran absorbidas y expulsadas por densos agujeros negros. De todos modos también hay algún que otro momento para el agite como “La conversación y el amanecer” con sus aires que fluctúan entre el surf y el punk ramonero. Una canción que le iría bien en saga al último disco de Las Piñas.

El espíritu hippie de buenas vibras y sacar las malas ondas está en letras y ritmos bailables de canciones como “La Ola” donde se oye: “La ola está creciendo y vos te estás hundiendo. Y te consume tu mal humor. Y te consume tu maldición.” No falta el clásico trip lisérgico como el que Tom experimenta en “El mal viaje de Tom”. Por suerte para él es breve. No tanto para los oyentes que quieran seguir viajando. Siguiendo en esa senda enseguida nos esperan los ecos desérticos de “La otra noche”. Un track donde bien podríamos imaginar a un Pity Álvarez tomándose todo el peyote de Nevada.

En el cierre los Otro Sistema Solar ofrecen “Algunos días” donde se despiden con un shoegaze colgado que parece salido de algún pub de mala muerte en el Manchester de inicios de los ’90.

Una vez escuchado el disco y ver cómo viene la neo psicodelia platense, entonces solo quedaría hacerle una pregunta al Capitán Kirk: ¿Cómo suena la psicodelia en Vulcano?

Por Nicolás Arias

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