La naturaleza vuelve a ser una influencia fundamental. S A U C E – banda compuesta por Tomas Batista (baterÍa), Cesar Italiano (guitarra), Jose Ferreyra (sintetizador) y Vicente Juan (bajo) – lanzó su primer EP, una placa homónima. Un disco instrumental que pivotea entre un concepto muy natural y fresco, ya desde las etiquetas de los temas hasta en la propuesta sonora.
Sauce, compuesta por cuatro canciones, es dueña de un sonido muy trabajado en clave rock alternativo y post rock, donde dentro de todas las canciones enlazan una unidad en la que conviven tanto el trance y la calma, como el caos. Tal como el devenir cotidiano de la naturaleza más pura.
El primer track del disco, Solar, avanza con un bajo arrollador y abre la cancha para que los sintetizadores creen el caos dentro de una melodÍa apacible. Una guitarra exquisita alterna protagonismos con Batista que despliega toda su destreza desde los platos.
Vuelo 511 tal como indica el nombre, emula con algunos sonidos ambientes el pulso frenético de un aeropuerto. Podría ser tranquilamente el soundtrack perfecto de un hombre que corre a campo abierto para llegar a su vuelo, y el destino le juega totalmente en contra.
Los rios (parte II) es conducida por un arpegio que estructura todo para que el resto de los instrumentos jueguen y generen matices ingeniosos. La canción decrece para volver a explotar con una marcha de redoblantes que junto a una progresión de bajo te llevan al clímax del tema. Una pieza tan impredecible y tan fresca que le hace honor a su título.
La última canción de Sauce se titula Duna. Una canción suave donde nuevamente una guitarra ordena. Las teclas van creando capas tan disonantes como perfectas, dando un matiz interesantísimo. La bateria de Batista vuelve a mostrar toda virtud junto al bajo de Vicente Juan (líder de Cienfuegos). La canción se apaga para volver a estallar en la plenitud de arreglos psicodélicos llenos de delay, finalizando con caos, distorsión y ganas de escuchar mucho más.

Por Matías Angelini

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