Por Aquiles Tobio
Fotos: Victoria Zumárraga

Además de algunos shows en Brasil, Chile y Buenos Aires, una pequeña parte del Sudamérica Tour 2018 Part 1 trajo al ex Ramone a la ciudad.La participación de los locales también influyó para que todo tome un contexto de fiesta. Sin Clase, Vemos lo Invisible, Vitamina Q, Korso Gomez y los históricos Hemorragia Nasal tuvieron su espacio en Dicken’s. Sin lugar a dudas, fue noche histórica para los ramoneros platenses.

Las diferentes generaciones pudieron disfrutar un show plagado de buenos momentos: jóvenes que desataron un leve pogo al frente, familias con algunos niños y los punk que formaron parte de alguna experiencia de la vieja guardia en templos como Cemento. Todos juntos y en comunión, dejaron atrás los rituales que alguna vez formaron parte de un típico recital del género.

Un dato no menor y que vale aclarar es que Richie desembarcó en La Plata con su banda original. La súper carismática Clare Misstake, una bajista que demuestra tener un gran amor por el estilo y los guitarristas Glenn Gilbert y Ben Reagan, dos virtuosos influenciados por el hard rock, que en cada nota transpiran melodías que se pueden ver por el aire y te envían directamente a algún rincón de Los Ángeles.

Fue la primera vez que Richie -uno de los Ramones en vigencia- tocó en la ciudad de las diagonales. Para los más entendidos, tal vez haya sido algo común el set list, pero vale aclarar que a diferencia de sus compatriotas –Marky o CJ– fue compositor dentro de la discografía ramonera. Algunas canciones no se convirtieron en clásicos, pero sí formaron parte de una etapa muy especial de la banda. Lógico, como era de esperar por los fans, la gran parte del recital estuvo relacionado con estos años, que abarcan desde 1984 a 1987. El resto, por supuesto, además del clásico “Somebody Put Something in my Drink”, fueron los infaltables “Blitzkreg Bop”, “Sheena is a Punk Rocker”, y el final con “Rockaway Beach”. En líneas generales tenemos que decir que fue un show para verdaderos fanáticos.

Un punto muy alto y festejado por el público fue la versión adaptada y rockera de “Enjoy the Silence”, éxito de Depeche Mode.

Después de un magnifico show, entre sudor, muchos aplausos y cánticos de aliento, Richie y su banda se bajaron del escenario y comenzaron a interactuar con los asistentes. Entre empujones y algo de griterío histérico, RR salió escoltado por cuatro empleados de seguridad por la puerta principal, luego de haberse sacado muchísimas fotos y de haber firmado discos hasta que se canse su muñeca. A diferencia del resto de la banda claro, con los que se pudo charlar tranquilamente e intercambiar algunas ideas.

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