Después de presentar Retratos de un otoño perdido en los primeros días de Mayo, Pitilo Beat estrenó el EP Falsa primavera a fines de agosto. Tres canciones instantáneas que recorren una tarde melancolía de invierno, mientras aquellas hojas amarillas a las que cantaba en el disco anterior se han desteñido. La soledad de los días grises y la lluvia desgarradora que se asoma por la ventana. «Todo el tiempo/ Yo te espero / Y nunca venís» canta desde un rincón de la habitación.

Como una constante, la guitarra acústica de Germán Herrera se apropia de las luces en los diez minutos del disco. Desde el inicio de “El Último día de Rodrigo” se aprecian los acordes nostálgicos y la voz quebrada de Pitilo para narrar una despedida, un adiós eterno. Bajo aquella línea continua “Todo es Nada”, entre cuerdas de desolación y los golpes de un pandero, para generar la atmósfera en estas dos canciones.

El EP cierra con “Prefiero Morir”, una rendición a las letras que anteceden el final. Cambiando la paleta de sonidos, los beat y arreglos electrónicos abundan en una composición de estribillos breves y concisos. Una voz fantasmal que se pierde entre la melodía lo-fi y los intentos del sol en asomarse entre las nubes de un julio oscuro. La muestra de que no se necesita una soberbia cantidad de canciones para presentar un álbum, al contrario, con menos se construye un recuerdo honesto para quien escucha, como para aquel que escribe.

Por Juan José Llano Oyarzun

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