El título avisa: Caracas como imagen de lo caribeño. Pero… ¿Pérez se cruzó con Dame Pa’ Matala y ahora tocan salsa? ¿Sagasti saldrá a escena con un sombrero de pana? No tanto. En este nuevo trabajo Pérez no deja de ser una banda de guitarras y la alusión a los elementos tropicales funciona más como una paleta de elementos creativos e inspiradores en pos de afianzar la identidad de la banda.

El ejemplo más claro se escucha en la canción ‘Tropical’: así como cuando The Strokes aplicó el rasgueo reggae como recurso; aquí la base cumbiera funciona del mismo modo porque, en su totalidad, la canción suena a Pérez. Incluso, donde más se desdibuja su estilo es en el caos final con la formidable entrada de Tamara Doray recitando broncas en francés.

El cuarto álbum de Pérez (ahora con tilde) encuentra al grupo platense curioseando en otros ritmos, otras sonoridades y nuevos instrumentos. Ya desde el inicio con ‘Buen amigo’ se escucha esa impronta, con una mini canción de métrica irregular de 7/4 aportando un comienzo original y fresco. Le sigue ‘Esta noche’ donde se encuentra esa interpelación al oyente tan común en las canciones de Pérez (“Vos te estás riendo”, “Y ahora veo algo cercano a vos”). Varios movimientos, un bajo sintetizado y un estribillo funky/disco coreado presentan uno de los puntos más altos.

Entrando a “Tu nombre”, una máquina de ritmos nos sitúa en una escena de playa paradisíaca. Resuena aquí el espíritu y mood del Virus de ‘Qué hago en Manila’. Por su parte ‘Arbol viajero’ es el track que más remite al viejo Pérez aunque con un aggiornamento de sintes. Tiene todas las estructuras del formato que el grupo patentó. Pinta para bomba en vivo.

El ‘Interludio’ que promedia las once canciones prepara el terreno para la melancólica ‘Tren’. ‘Qué hice’ por momentos suena al indie de las bandas de los últimos años, pero en ‘Vas a ver’ se oye de vuelta un 100% Pérez con un estribillo bien melódico y lúdico. El cierre es con ‘Troné’, arrimando ciertos aires bluseros que los hermanan con Mostruo!. No en vano – o quizás por ello mismo – en esta canción participa Kubilai Medina. Se ha hablado mucho sobre la influencia de El Mató a un Policía Motorizado en muchas bandas jóvenes, pero la influencia del cuarteto de Finocchi y Medina no debe ser desdeñado. Más en cuarentones como Pérez o Los Valses.

Tenemos un nuevo Pérez multicolor trayendo su calor a este invernal julio platense. Y vuelve con muy buenas canciones. Motivo más que suficiente para celebrar bajo el sol a uno de los discos más esperados de este año.

Por Nicolás Arias

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