Por Tomás San Juan
Foto: Pablo Rozenberg

“Tengo el recuerdo de cantar desde muy chiquita, inclusive desde el jardín donde participaba en todos los actos”, cuenta la cantautora Natalia Lucía. Este jueves, presenta Ciclotimia, un disco que además de ser su primer trabajo de estudio solista, marca toda una vida ligada a la música. “Paso por todos los estilos y creo que tiene que ver con la curiosidad”, asegura Natalia.

“Asumo que es un disco diferente por el hecho de los géneros que tiene. Es así como me fluye la música y es así la manera que tengo de componer”

La presentación del álbum será en el Teatro Bar y contará con un espectáculo que se caracteriza por su manejo escénico y su histrionismo. “También soy actriz y me metí en este tema porque tenía que controlar el pánico escénico. La música no la abordo sólo desde lo musical, sino que para mí la palabra es súper importante”, enuncia la cantante.

¿Cómo llega la música a tu vida?  

NL: Canté toda mi vida. Siempre lo hice con mi vieja, con mi abuelo también, que era percusionista de folklore. Insistí con tener mi primera guitarra pero no le di mucha pelota, tenía ocho. Después en la secundaria seguía cantando, había un concurso y me anotaron. Gané y ahí dije apa… me gusta esto. Empecé a ir a clases con diferentes profesores, participar de los torneos bonaerenses.

¿No tuviste bandas?

NL: Sí. A los 16 llegaron las primeras bandas de rock, de garaje. Era la típica minita de los coros. En el último año del secundario empecé la EMU, la escuela de jazz. Salí del secundario e hice un parate, pero me di cuenta que tenía que seguir cantando. Empecé la carrera de música popular, la primera que hubo en la ciudad. Pasé por diferentes estilos: reggae, jazz, folklore, tango. Hasta una banda que hacía lírica pop.

¿Cuáles fueron las primeras cantantes que te llamaron la atención?

NL: Cuando arranqué con una banda de reggae que se llamaba La Memba, conocí y me metí mucho con Mimi Maura, La Lupe y Manu Chao. Pero me acuerdo de una situación en particular con Mimi Maura, que la vi en vivo y me impresionó la presencia de la mina en cuanto al decir, la palabra. Después me pasó lo mismo con Liliana Herrero, que no es una virtuosa de la voz, pero sí de la palabra. A mí lo que me atrapa de un cantante es la manera en que lo dice. Me gusta la música fuerte en el sentido de la palabra que se expresa.

¿Cómo fue el proceso de grabación de Ciclotimia?

NL: Los temas vienen de hace rato. Fue un proceso de locura en el que la autogestión y el no saber para dónde ir tuvieron mucho que ver. Es más, entré dos veces a grabar y quedó en la nada. Hubo temas que pasaron por un montón de estilos y que fueron cambiando por la cantidad de músicos que los tocaron. Hace poco más de un año se me explotó la cabeza, dije que quería grabar sí o sí y, quince días antes de casarme, nos metimos 10 horas y grabamos todos los temas.

¿Le encontrás algún concepto?

NL: Pueden ser muchas cosas. En principio fallece mi papá, de golpe y porrazo y fue como un cachetazo. La música me salvó. El disco está dedicado a él porque fue una persona que me apoyó mucho a lo largo de mi vida. El nombre ciclotimia viene por eso, porque era momento y una etapa en la que estaba en medio de un duelo y grabando un disco. Adrenalina y bajón. También tiene que ver con que en el disco podés encontrar de todo, como en mi vida.

¿Estás tocando algún instrumento ahora?

NL: El ukelele. A veces dicen que están de moda, pero para mí fue una herramienta que me salvó bastante porque antes me acompañaba con la guitarra. Tuve un problema en el brazo, entonces hoy en día, como no tengo mucha fuerza, es algo que puedo usar sin inconvenientes. Compongo con él o con el piano.

¿Qué repercusiones tuvo el disco?

NL: La verdad es que tenía mucha curiosidad de lo que iba a pasar. Asumo que es un disco diferente por el hecho de los géneros que tiene. Es así como me fluye la música y es así la manera que tengo de componer. No tengo corte de difusión, elige tu propia aventura.

¿Estás componiendo temas nuevos?

NL: Por lo general no paro de componer. Por ahí los temas tienen su maduración y están hace un año y les falta. Tengo una manera de componer en la que se me ocurre algo, lo grabo en el celular y al ratito lo busco en la guitarra y ya me meto. Trabajo de una manera un poco especial.

¿Cuáles son las metas para este año?

NL: Tengo muchas ganas de tocar. Tengo material, ahora quiero salir con la frente en alto, me anoté en festivales, tengo ganas de viajar para tocar. Esa es mi idea. Ya tengo ganas de grabar de nuevo. Después de mitad de año aunque sea un temita. Son rachas y hay momentos en los que hay que agarrar las cosas.

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