Por Juan José Llano Oyarzún

Cuando la música comenzó a tener un rol comercial y de masificación, a mediados del 50’, las publicaciones de simples eran una cuestión recurrente. Avanzado en las décadas, eso tenía que estar sí o sí en la post-producción del disco, más cuando el internet seguía como una utopía entre los especialistas y las radios, junto con la televisión, cumplían el rol de reproducir lo nuevo de la época.

El Tesoro es el sencillo estrenado por El Mató a un Policía Motorizado, previo a sus dos conciertos en La Plata, junto a Madre y Postales Negras, lados B del simple. Este lanzamiento es una muestra de que el romanticismo con épocas pasadas sigue de pie. No son los primeros en hacerlo, miles de artistas continúan con este ritual pero pocos se atreven a lanzarlos en formato físico (CD y vinilo) y no sólo por streaming.

Esto no pretende ser una reseña como si fuera el disco ya publicado, sino una forma de prestar atención a lo que viene en El Mató. El Tesoro se acerca a lo melódico más al noise que nos acostumbraban a escuchar –en Violencia se vio una muestra de que algo se aproximaba- y seguir con una devoción férrea. La voz de Santiago Motorizado es otra, deja la autodestrucción por caricias de un romance de quinceañeros y es en él que se aprecia cómo la banda giró musicalmente. Los arreglos instrumentales y el synth son delicados, justos y precisos.

¿Recuerdan el romanticismo? Bueno, el próximo disco de El Mató estará en internet y en físico en junio/julio, con una edición en vinilo y en ella, las canciones que forman el side B de El Tesoro no se adjuntaban al formato. Es tal la preocupación que temas que sí o sí podrían estar en el disco y por cuestiones de los surcos del acetato, se incluyen al simple.

Madre debe ser la primera composición de los platenses que no tenga guitarras –versión estudio- y eso ya demuestra por el camino que seguirá la banda. Esto es debido a lo que encontraron dentro del estudio Sonic Ranch en Texas, Estados Unidos. El instrumental Postales Negras, autoría de Niño Elefante, es un bálsamo para el final, sencillo y que termina de redondear las nuevas ideas de la banda.

Sólo queda esperar hasta mediados de año, que no falta mucho, para tener en todos sus formatos lo nuevo de El Mató a un Policía Motorizado. Un sonido que entrará para desafiar a toda la discografía de la banda, con una paleta cromática de sonidos frescos. Será una rebelión a lo que los platenses han estado haciendo por más de una década y que es hora, tal vez, de cambiar.

Comentarios