El viernes 5 de agosto, un bajo y una guitarra comenzaban a dialogar tras bambalinas para así darle apertura a una noche que se vistió de fiesta.

Ellos eran La Teoría del Caos, una banda platense que lleva varios años en el circuito del rock under de la ciudad. Junto a ellos, fieles seguidores, en primera fila, corearon los seis temas que tocaron provenientes del disco que lleva el nombre del conjunto.

Un gran inicio para esta noche, que pudo mantener todo el tiempo la atención del público, quienes desconocían sus letras en algunos casos, pero sus caras vislumbraron el agrado de lo nuevo, abiertos a entablar relación con sus canciones, próximos quizás a degustar luego ésta novedad en sus oídos.

Después de un breve corte, la imagen de la tapa del disco “Gratitud”, proyectada sobre el telón, indicaba que estábamos próximos a la llegada de Los Espíritus.

Y así fue como el público entusiasmado empezó a aclamarlos. Minutos después, la banda oriunda de Buenos Aires, dio comienzo a su show con el tema “Jesús rima con cruz”, del disco “Los Espíritus” del año 2013 que contiene algunos temas del EP producido en 2012.

Al ritmo de los timbales, Fer Barrey daba comienzo al baile que se produjo gracias a la canción “El gato”, en donde la gente bailó y no paró de cantar, en los reducidos espacios que permitía una sala llena de energía y espectadores.

Continuaron allí, cinco temas del disco “Gratitud” del pasado año: “El palacio”, “Mares”, “Perro viejo”, “Alto valle”, mientras que previo al tema “La crecida”, un grupo de amigos que lideraba la fila contra las vallas logró levantar por el aire a uno de ellos, como forma de festejo por lo que iba a acontecer.

Llegada así la mitad del recital, presentaron “Mapa vacío”, que formará parte de un nuevo álbum cuyo lanzamiento no fue anunciado aún.

Santiago Morales, una de la voces de la banda, acompañado de su fiel compañera, la guitarra acústica, comenzó a saltar enfrentado al baterista, mientras el público emocionado anticipó lo que sería el desarrollo de “La mina de huesos”, seguido de “El blus” y “Vamos a la luna”.

Uno de los temas que mayor vibración colectiva produjo fue “Negro chico”, canción cuya letra narra la historia de un chico que sufre hambre y es obligado a pedir monedas, tiene la puta adicción al poxiran y la nula elección de que la calle sea su hogar. Finalizada esta, el clima tuvo un cambio, la fiesta puso pausa para en conjunto repudiar al Gobierno Nacional actual, en un contexto cuyos ajustes tal vez reflejen el contenido de este tema para la gran mayoría de personas que presenciaban el recital.

La banda invitó a subir al escenario a Chavo, integrante de Los Bluyines, quien acompañó en armónica en el transcurso de “Las sirenas”, otra canción de gran contenido social del álbum “Los Espíritus”. El músico agradeció la invitación y dijo que no había nada mejor que “tocar para una banda que te gusta”.

Se acercaba el final, prosiguieron “Las cortinas” de ‘Gratitud’ y “Lo echaron del bar”. Cerraron el show con “Noches de Verano”, uno de los clásicos del conjunto.

El telón unió sus extremos para dar cierre a este espectáculo, y mientras el público empezaba a dirigirse hacia la salida, se escuchaba a un grupo que seguía coreando el estribillo “En esas noches de veraaaano”.

Debido a la gran convocatoria y tantos que han quedado sin poder disfrutar del espectáculo, se agregó una nueva función para el 1 de Septiembre en el mismo Teatro Sala Ópera, en donde demostrarán nuevamente que el fuego los unió una noche…tal cual describen en su página oficial de bandcamp.

Por Marina Valencia

Por Marina Valencia

Foto: Micaela Masetto

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