El sábado pasado, el Club Cultural Lucamba se transportó a los 80s y con un baño de funk fresco recibió a la banda que más viene renovando la escena del género: Lo’ Pibitos.

Pasadas las 23, el frío de la noche desaparecía tras pasar las puertas del lugar. La banda de funk platense Charlie Brownie empezaba a calentar la pista de la mano de un saxo rabioso y líneas de bajo asesinas.

Los soporte empezaban a preparar al público para lo que se venía, mientras invitaban al unísono a la danza a todos los presentes. “En esta canción, los fotógrafos nos pidieron protección, porque todos empiezan a bailar y se descontrola todo. Por favor cuidemos a los fotógrafos”, advertía bromista Pedro Sagasti desde las chapas. ‘La maldición de Charlie Brownie’ ya cerraba la puesta en escena. Entre agradecimientos y saludos, se despidieron con un medley instrumental a puro groove.

La música no paró, y al ritmo de Dj Luche, que alternaba entre funks y electro swings, el Club Cultural terminaba de llenarse para la presentación de la banda oriunda de Villa Crespo. Todo estaba dispuesto y la espera llenaba de inercia y expectativa al público. Algunos ya gritaban pidiendo la banda. La gente estaba a punto caramelo.

Todos aparecieron, menos los MCs Guido Ruggiero (Dj Dog) y Tomás Bacigaluppi (Tomy Tomaso). El componente instrumental de la banda abrió el show con la pieza ‘Villa Crespo 3 AM’, perteneciente a su última placa, “A punto caramelo”, salida a mediados del 2015.

El Dog y Tomy Tomaso, aparecieron en escena y arengando a los presentes preguntaron: ¡¿La Plata está lista para el funk?!”. Automaticamente comenzó ‘Despierta’ y con ella la danza al coro de todos. A estas le siguieron la reversión de ‘Mágico’ y ‘Tal para cual’, ambas pertenecientes al primer disco de la banda. Guitarras crunchadas y riffs rockeros le daban aún más energía al show. Mientras Ruggiero le daba rosca a su Vocal Performer para tocar la primera, Bacigaluppi con cerveza en mano se paseaba por el escenario. “¡A ver si se mueven un poco más!” arengaba al público.

El show iba creciendo en calor. Y así aparecía ‘Envión’ donde un bajo arrollador de Juan Giménez conducía y relegaba los arreglos a la pareja de violas, Rody Infinito y Andrés Cortés. Le siguió ‘Reconquista’, primer track y hit del primer disco de la banda salido en 2012: “Bienvenidos al presente”. La canción-tratado sobre los tiempos modernos, decrecía llevando a la banda a descender, mientras El Dog susurraba: “Despacio esto se mueve, tranquilo te lo hago bien breve”. El tema tomaba inercia para volver a explotar y convertirse así en uno de los puntos más altos de la noche.

El final del show se acercaba. ‘El ritmo de la vida’ comenzó a sonar. Tema portador de uno de los mejores estribillos de la banda en la voz del cantante de El Kuelgue, Julián Kartún. Un show sin altibajos no podía terminar de otra manera. El riff desde las teclas de Marto Aguilar abría ‘Está en ti’ para reventar la fiesta y el baile en el Lucamba. A esta le siguió el ya clásico de la banda ‘Sintonía’, canción en formato soundsystem destinada a los buenos momentos. “Esta canción esta dedicada a todos los que vinieron hoy con linda compañía”, celebraba Ruggiero. Quedaba ‘Jarabe’ para concluir a pura efervencia con el otro ya clásico de la banda, en clave cumbia que entrelaza con uno de los riffs más potentes. El Dog jugaba con su pedalera y con unos tonos debajo de su voz natural cantaba: “Todos con las palmas arriba, las palmas arriba”. Sin duda otro de los puntos altos de la noche.

La banda celebró su segunda fecha en la ciudad de La Plata con creces. “Muy lindas las sensaciones. El amor que nos dieron fue muchisimo y nos vamos llenos a casa, contentos de haber tocado en La Plata una vez más”, contaba a Revista Distorsión Tomás Bacigaluppi, dando lugar a una nueva fecha posible antes de fin de de año en la ciudad.

Por Matías Angelini

Foto: Julián Strelchenia

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