“La banda se encuentra ajustando algunas cosas que no hicimos en el transcurso de nuestros seis años de existencia debido a los cambios de formación”, cuenta el baterista Matías Fagés sobre el presente de La Parafernalia de Charlie Brownie. El sexteto, que recorre aristas que van del funk a la música africana, se encuentra en un momento interesante: formación sólida, giras por el interior del país y la producción de lo que será su segundo material discográfico.

“De repente la historia de Charlie Brownie fue cobrando vida, y lo que está bueno es que ahora la historia nueva que se fue formando le da vida a los temas y organiza al disco”

El grupo viene pisando fuerte en la escena de la fiesta fusión, un concepto creado por ellos mismos y que tiene una idea primordial para la música que se compone y los shows en vivo de Charlie Brownie: que el centro de atención sea bailar y pasarla bien, sin importar género o distinción.

¿En qué andan las últimas andanzas de Charlie Brownie?

Pedro: Estamos en un momento muy interesante porque están movilizándose distintas puntas, que valga la redundancia, apuntan a muchos lados. Confirmamos la primera gira en Córdoba, vamos a tocar en unos bares. Y además estamos componiendo temas nuevos.

Mati: Empezamos a ponernos las pilas con cosas que nos hagan crecer un poco más. Podemos trabajar bien y organizar una movida cultural interesante. Tenemos que estar juntos porque este es un momento clave. Como tribu urbana que estamos haciendo música y tiene ganas de progresar tenemos que hacer las cosas bien.

Cuéntenme un poco sobre las nuevas composiciones.

Mati: De repente la historia de Charlie Brownie fue cobrando vida, y lo que está bueno es que ahora la historia nueva que se fue formando le da vida a los temas y organiza al disco. En un principio como que hicimos lo que nos pintaba y ahora está todo tomando una forma muy interesante.

Nacho: Nos sentamos e hicimos más o menos la historia de principio a fin. A partir de eso dijimos “la primera canción es esta por esto y la segunda por esto otro”.

Pedro: Se trabajó a partir del concepto. En el disco anterior había ideas sueltas, acá como que se acomodaron para formar algo un poco más ordenado. Ahora el concepto es lo que genera la música. Después cada persona que escuche lo interpretará de distinta manera. Para nosotros la música está guiada por la historia de Charlie Brownie y de todos sus amigos que andan de fiesta por el mundo.

¿Qué les dio de positivo los ingresos de Roly Moreno y Chelo Coullery a la banda?

Nacho: Estabilidad, mucha. Tanto musical como en organización. Un trabajo tranquilo donde vamos todos juntos para donde digamos. Creo que así las cosas funcionan más aceitadas.

Pedro: La presencia de Marcelito ayuda a la claridad a la hora de organizar cosas. Personalmente yo soy bastante volado y trabajar juntos nos dio mucha madurez. Lo hizo por la banda sola, pero también por Coullery.

Fer: Yo creo que le dio mucha precisión por la experiencia que tiene en el instrumento. Y sobre todas las cosas, tranquilidad. Saber que siempre todo va a sonar fuerte y bien.

¿Cómo surgió la gira por Córdoba?

Pedro: Salió de las ganas. Me parece que Córdoba Capital es una gran ciudad con una movida funky re fuerte. Conocí un montón de bandas allá que me re gustaron. Sobre todo porque si bien nuestra propuesta no es esencialmente funky, creo que puede hacer mella con la gente que está allá. Queremos presentarnos, generar un pantallazo.

Mati: Nos encontramos con unos pibes que manejaban una revista, los chicos de Hósmosis, y nos dijeron que si viajábamos a Córdoba que avisemos. Les escribimos y nos dieron albergue y nos consiguieron una fecha. Solo con el ánimo de mover y hacer un intercambio cultural importante. También vamos a hacer un método callejero que aún no hemos experimentado, que va a estar muy bueno.

Y las bandas siempre recalcan lo lindo de viajar a tocar en el interior.

Pedro: Sin dudas. Aparte es un lugar donde nunca curtimos nada. Tenemos que ir y conocer la gente que conocemos acá pero en un fin de semana, no en seis años.

En las últimas presentaciones la convocatoria de Charlie Brownie creció exponencialmente. ¿Cómo lo viven ustedes?

Roly: Tenemos esa tranquilidad de saber que la fecha funciona y que, salvando algunas situaciones, solo te tenés que preocupar por tocar, eso es muy bueno. Yo por lo menos desde que entré en la banda siempre fue gente.

Mati: Yo creo que es algo que nos motiva siempre a crecer. Permite preparar cosas: show, escenografía, practicar bien la lista. Es devolver esa onda de que se acerquen al lugar ofreciendo algo mejor y distinto, que no tengan siempre lo mismo.

Y es una escena que claramente viene en ascenso.

Mati: Más allá del funk, nosotros hacemos fiesta fusión.

Fer: Claro, que el centro de atención sea bailar y pasarla bien más que un género en particular. Que sea juntar a todos para pasarla bien.

Pedro: Hay una ola de bandas instrumentales que nacieron en el último tiempo que están muy buenas. Y está re bueno, también hay un montón de bandas que están dando vueltas que se acercan al estilo. Proponen una música instrumental que tienen cortes y materiales que provienen del jazz y de la fusión, y de una música más para “escuchar”. Nosotros no tenemos melodías tribuneras, las texturas son las que tienen la actitud fiestera. Después la forma y la melodía no son tan fiestera. Yo creo que nosotros nos podemos meter en un montón de lugarcitos.

¿Qué pueden adelantar del disco que se viene?

Nacho: Yo creo que tiene un tono de intentar hacer un menos es más. Quizás cada sonido está más organizado, cada instrumento. Y creo que es más hitero. Por ejemplo Accid Acces: el tema en el video es mucho más largo y hay más repetición de partes. En el disco decidimos acortarlo, así que capaz el menos es más va por ahí. Hay más poder de síntesis.

Mati: Tenemos una intención un poco más pensada: prueba y error, nos fijamos más en lo que componemos. Probamos de una forma y después en el vivo lo hacemos un poquito más largo. En el disco es para escuchar.

¿Cómo viven las clausuras que viene sufriendo la cultura platense?

Nacho: Por ahí mucha gente no sabe bien lo que está pasando, hay una cuestión con la habilitación de ciertos lugares. Básicamente los que tienen que dar el papel del ok, que ya está, pero lo dilatan en el tiempo, son los mismos que después van y te clausuran. El mundo de la cultura está disgustado con todo lo que está pasando. Además la exageración policial es increíble, en Guajira cayeron nueve motos y dos patrulleros, que inclusive hacían más ruido que las bandas. El tema también es que a Guajira le está yendo muy bien y eso le molesta a los grandes dueños de lugares.

Negro: Yo siento que lo que pasa en la escena es que se está queriendo poner un manto en la cuestión de la cultura. Se está cortando en todos lados, desde ir y hacer trucos burocráticos, la gente que está metida en la movida de este cambio está preparada justamente para llamar constantemente para denunciar ruidos o en caer para hacer quilombo, a nosotros mismos nos pasó. Nosotros creemos que estamos en un momento en el que hay que estar bien plantado. Yo toco en la calle y creo que está todo un poco más tenso.

Chelo: Hay un problema más profundo que tiene que ver con la cultura y la juventud. Y no es un problema de La Plata, es un problema a escala nacional. Yo arranco por ejemplo con la censura a La Renga. Es una clara manifestación de una política de estado de un gobierno actual que apunta claramente al disciplinamiento social. Busca disciplinar y no es casualidad que apunte a la juventud, a la cultura, al rock, todos esos lugares donde existen iniciativas críticas hacia las políticas del gobierno. Venimos del recital del Indio Solari donde por la muerte de dos personas, que todavía no está muy claro cómo fue, salieron los medios de comunicación a reventar a una juventud que sigue a un músico. Que sigue a un tipo que más allá de estar de acuerdo o no con los preceptos políticos que representa, resguarda a ese sector que hace que la cultura independiente camine, que las bandas como nosotros lleguen hasta donde pueden llegar y que consuman lo que hacemos. Hay una política de disciplinamiento y esa política puede hacerse a través de las fuerzas armadas, en este caso la policía o control urbano, quien sea. E incluso lo pueden hacer cuando caen 50 milicos, que no caen para pegarte, caen justamente para disciplinarte, para darte miedo, para que vos no des un paso adelante, para que vos no critiques, para que vos no hagas nada. Básicamente para que te vayas a tu casa. O de última que hagas pop para divertirte.

Por Tomás San Juan
Foto: Victoria Iseas – Ciclo Gomoso

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