Este sábado, el reconocido trompetista y creador de Dancing Mood Hugo Lobo, se va a estar presentando en Rey Lagarto Bar a partir de las 22 hs, en lo que será su segunda visita a la ciudad de La Plata. Antes del esperado show, el staff de Revista Distorsión charló con el músico sobre el 2017, la situación del ska en la actualidad y lo sucedido en Olavarría en el recital del Indio Solari.

¿Cómo te preparás para el show de este sábado?

HL: Con muchas expectativas. Es la segunda vez que voy como solista a la ciudad y en la primera presentación nos fue bien por suerte. Estoy  despidiendo Stay Rude! (2016) así que la mayor parte del show viene por ahí. También voy a mezclarlo un poco con el primero.

¿Cómo viene el año para Dancing Mood?

HL: Bien, en este momento estamos grabando disco nuevo, que va a ser doble. Ahora preparamos el Volumen I que va a salir en mayo y en junio/julio nos metemos a grabar el Volumen II que saldrá más adelante, para fin de año. Con todo, tocando mucho y haciendo temas nuevos.

Es sabida la cantidad de participaciones que tenés en bandas de primer nivel y la formación musical que adquiriste desde chico. ¿Qué bandas escuchás en la actualidad?

HL: La realidad es que me cuelgo con cosas viejas. Siempre voy para atrás en ese sentido. Pero hablando de este género creo que hay bastantes bandas emergentes interesantes y respetables. Por ejemplo hay una de Rosario, que se llama Santo Chango, que es muy novedosa y que en un tiempo va a dar que hablar. Hay bandas que tienen sus años, como Sig Ragga, que me llaman mucho la atención pero que bueno, están más consolidados. Por otro lado lo que está haciendo Sombrero Club también está muy bueno, es una banda que sólo tiene dos discos pero que es muy interesante. Viajar por todo el país como lo vengo haciendo con esta movida solista me hace conocer un montón de músicos y bandas interesantes. En Tucumán también me llamó la atención Vampiro Indio. Le estoy prestando mucha atención a las bandas emergentes. Lo último que escuche de la modernidad, en cuanto al estilo de música que me gusta, fue Amy Winehouse.

En tus discos solistas te caracterizás por tocar la totalidad de los instrumentos. ¿Cómo vivís la experiencia?

HL: Bien, era algo que tenía pendiente y estaba con muchas ganas de hacerlo. Le encuentro otra dinámica, estuve muchísimos años y lo sigo estando, en dirigir y coordinar a los músicos. Con la cantidad de músicos que somos en Dancing Mood, por ejemplo, me dedico más a dirigir que a otra cosa. Quería también un espacio personal para mí, para bajar la data directamente que es diferente a pasársela a otro. Lo que uno tiene en la cabeza pasarlo a los instrumentos que uno ejecuta es diferente a que lo interprete otro.

Con Dancing Mood lograron instalar en la cultura nacional al ska. ¿Cómo ves al género en la actualidad?

HL: Está muy separado sectariamente e inclusive entre el mismo público que escucha el estilo. En este tiempo voy a tratar de dedicarme a unificar eso. Es un género más viejo que todos los urbanos que hay. El ska jamaiquino existe antes que el reggae, que el hip hop y que un montón de géneros más. La verdad que con esta pelotudes de estar peleaditos uno con el otro nos coparon la parada otros. Por ejemplo el freestyle que lo sabe hasta un nenito de cuatro años. El ska todavía es una música que la nombrás y te miran como diciendo “¿qué es?”. Me di cuenta que hay un montón de bandas pero que el público es siempre el mismo y quiero lograr con el género en sí lo que logró Dancing Mood como banda: que se sepa que es uno de los primeros estilos que existen antes que todo.

Contame un poco sobre el trabajo que hacés en “Vamos los Pibes”, la orquesta gratuita para niños en situación de vulnerabilidad.

HL: Es una movida muy reconfortante. Estamos empezando las clases en una semana y media. Terminamos el año con 41 chicos, es una satisfacción enorme haber logrado que en los cuatro años que tenemos seis chicos que cumplieron la edad en lo que sería “recibirse” en la orquesta elijan meterse a un conservatorio a estudiar música. Creo que el objetivo principal no es sacar músicos si no mostrarles otra salida, otra alternativa.

¿Qué reflexión podés hacer sobre lo sucedido el sábado pasado en Olavarría en el show del Indio?

HL: Lo viví como todos, con mucha tristeza. Cada vez que pasa una cosa así uno se replantea, lamentablemente, una vez que pasan las cosas. Yo creo que era una cosa bastante predecible en el sentido de la magnitud de gente que asiste. Igualmente hay que estar en los zapatos de la organización, no soy quien para decirlo. No hay empresa de seguridad, policía o lo que sea que de abasto con eso. Se fue de las manos otra vez lo ambicioso de un show de rock que es tristísimo, principalmente por la familia de los chicos y de los que la pasaron mal. Y después por la irresponsabilidad de algunos, organizativamente hablando, empieza otra vez esta cacería de brujas donde miden a todos con la misma vara. Vamos a estar otra vez con la movida de las habilitaciones y es lógico que después de una tragedia se apriete más el cinturón. Principalmente me duele mucho porque soy padre y tener a tus hijos en un concierto de esos, con la angustia de no saber lo que pasó y si vuelve o no a tu casa no se lo deseo a nadie. Las demás son visiones y opiniones de cada uno.

¿Cómo viene tu 2017?

HL: Me voy a Europa el 5 de abril, como solista, al London Ska Fest en Londres. El festival de ska más grande que hay en el mundo. Me llamaron para ir a representar a Argentina ahí. Voy a tocar con músicos ingleses. Vuelvo, seguimos presentando el disco que ya va a salir con DM. En junio me voy a Centroamérica otra vez solo y después volver para hacer la presentación grande de este material de la banda. Así que el año empezó a full y con mucho laburo.

Por Tomás San Juan

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