Según la mitología hindú, Garuda era una deidad muy antigua mitad hombre mitad ave que se caracterizaba por su brillo y su vuelo. Versión asiática del ave fénix, Garuda podía tomar distintas formas, “aunque por lo general siempre se acompañaba de los mismos atributos para vencer.” Por lo menos eso es lo que cuenta la historia.

No parece inocente entonces que la banda platense Garuda – compuesta por los todo poderosos Juan Garuda y Lautaro Pugliese – afirme esto en su último disco El Viaje. Un trabajo que repite fórmulas de su antecesor, pero que toma más intimidad e introspección, con cierto matiz lo fi sin perder su brillo de indie platense más puro.

A lo largo de trece canciones, El viaje – último lanzamiento del sello UNCLAN – apuesta a un disco de guitarras con el crunch justo y baterías tan rabiosas como exactas. Arpegios, solos viscerales y la voz única de Juan Garuda se funden a lo largo del álbum con una poesía de ciudad que habla tanto de amor como de meditación y escape.

Subo abre el disco con un fraseo solitario y va tomando intensidad con unos punteos en el fondo. Unos coros inauguran la lírica de la canción que sentencia: “Veo la ciudad dormirse. Todo estaba gris cuando llegué y no pienso limpiar.”

Le siguen dos de los puntos más altos de la placa: La ciudad y Tarde de Pinzón. Poesía pura en ambas con frases como “hoy quiero que vos, que vos me salves de mí, aunque yo no crea en salvatajes” o “Tarde de Pinzón, la lluvia es tan fragil como el techo y calla los gritos del alma”.

Otro de los puntos altos es Mi chica. Canción con cierto pulso indie pop, donde unos arreglos en las teclas y unos fondos detrás de la rabia de la guitarra, agrega luz y dice “Mi chica prefería caer a no haber volado nunca.” Con razón no quiere ir a esa fiesta.

Canción de desamor deliciosa es Te dejo el planeta entero. Un arreglo de guitarra y una batería kraut comandan toda la canción. La tristeza invade al darse cuenta que ese ya amor ya no está: “tu mirada no me mira y eso no lo puedo cambiar. Deje morir eso, que tanto quiero”.

Me escape desacerela y cierra El viaje. Una canción lo fi de guitarras con una sensación acorde al título de la canción, de escape. La voz de Juan Garuda se pone onírica y se da cuenta de todo: “No pude sostenerte, no pude contenerte”

Este lanzamiento muestra que desde las bases centrales de Unclan Discos no pierden el tiempo. Otro despegue y con buen aterrizaje, El viaje reafirma lo hecho en LA TIERRA pero despazando la linea un poco más allá con canciones introspectivas y guitarras perfectas.

Por Matías Julián Angelini

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