Por Matías Angelini

Lograr un mapa que retrate al fuego y su constante transformación es una quimera muy osada. Pero en esa dinámica es donde emerge Los mapas del fuego,  el último trabajo de Para Establecer un Río.

El trío platense surgido en 2013 lanzó un nuevo EP que repite fórmulas de su anterior trabajo, profundizando el acabado final en la mezcla, tanto en la generación de matices y capas dentro de las canciones.

Los mapas del fuego apuesta a canciones largas que van desde los seis y medio a casi los doce minutos de duración. En esas estructuras que permiten un ida y vuelta más holgado, emerge un post-rock fascinante. Música que produce emociones, o que tranquilamente podría ser el soundtrack ideal para un viaje al sur con un día nublado, de llovizna. Estos son algunos de los efectos que genera PEUR en sus canciones.

Valiéndose en momentos del shoegaze, del kraut y por momentos de samples de voces, las cinco canciones de esta placa tienen una particularidad. Los nombres de cada canción poseen una combinación de números imcomprensibles a simple vista: 66;3;9,40;5;44, 23;58;7, 30;6;3 (30;5;4) y 45;10;9.

A lo largo de los casi 37 minutos que dura el disco, se puede escuchar toda la virtud de los músicos. Entre una guitarra plagada de delay y efectos, un bajo arrollador que estructura todo y una batería plagada de virtud y caos, los miembros de Peur apuestan a reservar sus identidades en pos de la banda. “Tres partes, de una misma cosa” es el manifiesto de la banda. No importan las personas, importan las canciones.

El post rock muestra estar en un gran momento no solo a nivel platense con discos como Los mapas del fuego S A U C E, sino tambien a nivel nacional con discos como Campamento de los bahienses de Dos Astronautas o tambien de alguno de los trabajos de Pommez Internacional.

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