El internet ha sido uno de los más prolíficos centros de virus tecnológicos. Abundan por sitios inseguros y descargas ilegales. Además de infectar tu computador, celular u otro aparato, produce anomalías forzosas en el sistema. Error y Los Proxys no son un villano cibernético, sino un trío platense de Lo-Fi, con un sonido sincero y de composición justa, con canciones que no abundan en fanfarreas y extensiones odiosas de instrumentos que no van a ninguna parte. Lo de ellos es entregar el mensaje lo más pronto posible. Lo que se demuestra en Aeros (2016 – Tuamalanpak Records), su segundo placa de estudio y en el cual sólo presentan cuatro canciones.

Conformado por Maxi Mason –guitarra y voz-, Germán Anido –bajo- y Juan Ignacio Ortiz –batería-, mezclan el indie melancólico con un pulso inquietante, como se muestra en “Pasaporte a Neuquén”, canción que abre el álbum y que recoge las primeras muestras de la herencia misma que trae Mac DeMarco. Siempre con el sonido característico de una ciudad que ha ido mutando entre el rock clásico, más duro, a uno alternativo, con un faro puesto en Él Mató a Un Policía Motorizado.

En “Comida para dos”, la voz de Maxi pareciera la de un joven Flaco Spinetta, en una época distinta a su debut en los sesenta. Con una base más playera, una onda a los californianos Wavves. Una electricidad mezclada con pasajes de punk. Toda esa amalgama de energías que se sienten, no son culpa de los errores y menos de los proxys de tu página web. Con ese misterio introductorio que tiene Él Mató, arranca “Dónde Estás”. Una guitarra rítmica de fondo, generando un galope incesante, con una letra tan rápida como la corrida de un caballo.

Cerrando el disco está “Buscan”, terminando así su búsqueda musical. Con notas que recuerdan a Ases Falsos y como es casi una tónica en su producción, una propia lectura de lo que podría ser el post-punk sudamericano. Con el internet como principal herramienta y las texturas garaje, Error y Los Proxys se han abierto espacio en el under local, con un sello único, atravesado por influencias palpables. Lo más próximo es escuchar sus álbumes cortos y esperar a que nos sorprendan con nuevo material.


Por: Juan José Llano Oyarzún

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