“La banda en este momento está en un período en el que se abre mucho más a estilos o géneros, algo que nunca había pasado por una cuestión de cerrar la mente”, enfatiza el guitarrista y cantante Nacho Maini sobre el presente de Entresueños. El trío platense sufrió modificaciones a lo largo de su historia como banda, pero desde la llegada del bajista Tomás Alonso –también integrante de Sur Voiash– el panorama es alentador y la energía del grupo no para de crecer y parece no tener techo.

“El disco lo arrancamos hace meses y se gestó tanto que cambiamos muchas cosas en nuestra manera de tocar”, afirma el baterista Federico Marano.

Federico Marano, un baterista multi-función –a su vez se sienta en los platillos de Get Nigra y THP (Tiempo de Héroes y Perdedores)- fue uno de los pilares claves para la grabación de lo que será el primer disco de estudio del tridente. “El disco tuvo una participación, de gente que nos ayudó en un montón de cosas, tan importante que empujó para adelante y generó una energía que se ve en el resultado final”, cuenta el batero.

¿Cómo vivieron la experiencia de entrar a grabar un disco por primera vez?

Nacho: Fue algo netamente autogestivo, más allá de toda esta gente que participó a la cual agradecemos mucho. Fue un proceso de autoeducarse: grabaciones, la propia tocada, mi propia voz. Por ejemplo empecé a ser mucho más puntilloso y a prestar atención a cosas que antes no. También creo que mi nexo con Fede se puso a prueba con el disco y creció mucho.

Fede: Aprendes muchísimo. Estuvo buenísima la participación de personas ajenas a la banda, es decir que no éramos nosotros tres, que nos ayudaron asistiendo, viniendo a las jornadas de grabación y prestando cosas. Estaban descomprometidos totalmente pero con ganas de ayudar. Empujaron para adelante logrando una energía que se ve plasmada en el resultado final. Ahora estamos terminando la etapa del mastering.

Y también la elección clara del Cana San Martín en la mezcla.

Fede: La elección es súper importante. La ida al estudio además de corregir lo técnico y de perfeccionar con un punto de vista de alguien que sabe mucho de producción y de bandas. .

¿Piensan en una presentación oficial del trabajo?

Nacho: En principio no lo vimos. Realmente porque es un laburo enorme. Primero queremos curtirnos como banda en los escenarios que todavía no se nos ha dado. Después de esto, pensamos que en noviembre o diciembre podemos hacer algo. El disco es una primera muestra de lo que somos y es una apuesta fuerte a seguir, nos dio ganas de mucho más.

Muchos músicos cuentan que a la hora de meterse en el estudio a grabar se redescubren en muchos aspectos. ¿Les pasó?

Fede: Cuando tenés la oportunidad de escucharte aprendes un montón de cosas. Es muy común que te pase eso. El disco lo arrancamos hace meses y se gestó tanto que cambiamos muchas cosas en nuestra manera de tocar.

Nacho: No sé si a todas las bandas les pasa, pero a nosotros no nos gusta aburrirnos de tocar, es una pasión muy grande. Los discos son una foto del momento, no son inquebrantables porque si no serían monótonos y aburridos.

Tomi, vos te sumaste hace menos de un mes, ¿con qué te encontraste cuando llegaste?

Tomi: Ellos ya estaban armados, con el disco a punto de salir. Desde lo musical, lo primero fue encajar los temas en la cabeza. Tenemos cierto recorrido los tres, cada uno en lo suyo, y eso nos da cierta seguridad. Es una sinergia con uno mismo y con cada una de estas tres patas de una misma mesa. Me encontré con un disco muy interesante en el cual se podía laburar mucho y en la sala está todo plasmado, es inexplicable.

¿Cómo fue ese encuentro en la sala?

Fede: La entrada de Tomi marcó una brecha. Nos pasó eso de ponerte a tocar con alguien que no conoces musicalmente y de repente hablar el mismo idioma. Hubo entendimiento, conexión e integridad humana-musical. Le da un toque muy particular y lo siento más power trío que nunca.

Nacho: Hay una empatía personal que nos permite sonar desde otro lugar. No solo concordamos con como toca el otro, si no que los tras bancamos un mensaje cuando tocamos y eso está buenísimo. Es un mensaje mucho más directo porque está realmente valorado entre los tres y esperamos que eso se empiece a notar en vivo.

Antes del cambio de bajista, ¿cómo definirían la búsqueda de Entresueños?

Nacho: Nos define el estado en el que hacemos la música. A la hora de escucharnos, por lo menos en palabras de otros, se interpreta una energía bastante poderosa que nosotros buscamos ponerle a lo que hacemos. Es un rock eufórico y siempre fue la búsqueda, la impronta.

En las últimas semanas se produjeron nuevas clausuras en centros culturales y espacios donde se le da importancia a las bandas de rock. ¿Cómo lo vieron?

Fede: Lo sentimos y nos pega como les pega a todos, ni más ni menos. Es feo que te cierren lugares donde gratuitamente podes tocar y podes salir a mostrar lo que haces. Es un momento lindo que pasas entre todos. Por ahí como banda en el período en el que pasó todo esto nosotros estábamos con el disco y no nos vimos tan afectados.

Nacho: No es muy alentador. Lo único bueno es que está saliendo un montón de gente con alternativas distintas, a tocar en horarios donde antes no se tocaba, abriendo puertas en restoranes o plazas.

¿Qué objetivos tienen de ahora en más?

Nacho: No nos queremos anticipar. Queremos sacar el disco, tocar realmente ensayados, producidos y ensamblados y empezar a ver qué pasa. Se pueden tener muchas aspiraciones u objetivos para el día de mañana pero uno hace música para la gente y tiene que ver la respuesta del público, uno se prepara para eso.

Fede: No volvernos locos que ya lo hicimos bastante. Estamos muy felices y contentos. Sacar el disco, tocar, disfrutar y esperar como responde todo esto.

Tomi: También empezar a observar cómo respondemos nosotros también ante la llegada de nuevas problemáticas como ponernos a escribir o componer temas nuevos.

*Entresueños se presenta el 15 de septiembre en una nueva edición del Ciclo Gomoso en Pura Vida Bar.

Por Tomás San Juan

Foto: Lowery Art

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