1968: The Beatles lanzaba un álbum doble que ya desde su portada anunciaba el despojo frente a sus psicodélicos y cargados LPs del año anterior (Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y Magical Mystery Tour). Los Un Planeta están pasando por un proceso similar que hoy desemboca en Des. Como habían adelantado en este sitio, este disco es más despojado que Refugio (2014) y Un Planeta (2012). Y al igual que con los Fab Four, las pistas se ven en las tapas: Nada del barroquismo colorinche de Refugio quedó en esta portada que nos presenta una sombra de un hombre (¿cayendo?) y el título junto al nombre de la banda apenas garabateado en letra imprenta minúscula.

A priori con estas imágenes pareciera que la nueva música de Un Planeta se despoja de la complejidad, pero no es tan así. De hecho con Des estamos ante el trabajo más destacado de la banda originaria de City Bell. En este tercer opus han podido condensar sus más grandes virtudes y elaborar ocho composiciones que contienen las mejores aristas del pop en favor del acabado final de las canciones.

Volvamos a la portada (a cargo de Juan Pablo Gaimaro y Gastón Le): esa persona cayendo (¿Una conexión con la portada del nuevo disco de Pérez? Ambas bandas siempre han tenido conexiones), aludiendo a la idea de movimiento, el traslado de un punto a otro, el viaje – interior, exterior – en definitiva. Esa idea circunda por los ocho tracks, ya sea desde lo sonoro como trip o desde las letras con un inicio declaración en ‘Con el agua hasta el cuello’: “Qué canción será la que nos lleve hasta algún puerto al fin”.

Entonces: ¿Qué música hay hoy en el equipaje de una de las bandas más inquietas del país? Quienes han escuchado su anterior obra la han etiquetado en un híbrido que va desde el dream pop, el shoegaze, algo del synth pop u otras pizcas de derivados de la música electrónica. En Des esos rótulos están desdibujados para consolidar un buen disco pop. Noción abarcativa si las hay, que se solidifica en su sonido internacional. Pero sonido internacional de acá nomás, por Chile, donde se está haciendo algunos de los mejores trabajos mundiales en materia de pop contemporáneo. Probablemente ese sea un faro, porque canciones como ‘Atrás no hay’ o ‘Sin lugar’ bien podrían acompañar algún compilado de músicos como Alex Anwandter, Javiera Mena o Dënver.

A principios de abril de este año la banda tocó en el Lollapalooza argentino cruzando escenario con Duran Duran. Y sí, también el aire ochentoso de los ingleses bien puede cuadrar en algunos aspectos de su sonido. Si los europeos editaran algo como ‘Arriba’ – con irresistibles sintetizadores – no nos sorprendería.

Lo etéreo experimental que a veces hacía languidecer algunos temas de sus anteriores discos, aquí está dosificado con más sapiencia y ninguna canción sufre esa condición. De hecho, ‘Sincro’ es el track mejor trabajado del álbum, el que también podría gustar a un público más mainstream. Esta obra probablemente sonaría bien traducida a varios estilos; y esa es una de las capacidades que tiene que tener una buena canción pop.

“Atrás no hay lugar para quedarnos, donde el futuro no puede esperarnos más”, cantan. Y el futuro es lo que Un Planeta siempre estuvo buscando. Des los encuentra bien enfilados, encabezando esa búsqueda.

Por Nicolás Arias

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