“Apuntamos a hacer una música mucho más progresiva”, cuenta el baterista Matías Llano sobre la búsqueda sonora, compositiva y estilística de Low. En plena producción de Impacto, su primer disco de estudio, el trío platense –que lo completan Tomás Alegre en voz y guitarra y Martín Davicino en bajo- prepara con detalles lo que será la presentación oficial de dicho trabajo y su despegue total en la escena platense.

“No buscamos vender cierta cantidad de entradas ni nada parecido. Buscamos pasarla bien y presentar lo que preparamos en tanto tiempo”

Si bien el grupo recorre distintas aristas entre el rock, funk y stoner, la característica que más destaca a sus integrantes es la forma de trabajar a la hora de hacer canciones. “Apuntamos a componer desde la partitura, el papel. Después lo aprendemos y lo tocamos”, agrega Llano al respecto. Esto marca una apertura interesante, que además de sacar de la zona de confort a los músicos, logra que el crecimiento parezca no tener techo.

¿Cómo nace Low?

Tomi: Mati y yo veníamos de tocar en otra banda y veíamos que la cosa no avanzaba. También teníamos un trío de jazz que después se disolvió. Nos conocíamos del conservatorio, tocamos juntos desde los 15 años y sé muy bien cómo lo hace. Cuando escuché tocar a Tincho pensé que nos teníamos que juntar. Esto fue en diciembre de 2015. Les tuve que rogar básicamente. Pero nos juntamos y fue una sonrisa automática de los tres.

Mati: Conseguimos una fecha antes de tener nombre y temas. Nos limamos para sacar algo e hicimos unas cosas bastantes malas y bizarras. Después llegó un punto en el que nos dimos cuenta que podíamos sacarle fruto y que aprendíamos.

¿Cuándo fue ese momento?

Tomi: Creo que nos pusimos las pilas un día que fuimos a grabar unas maquetas con Danny y Gena (ambos integrantes de Lynx) y con el metro nos dimos cuenta que no podíamos tocar una canción. Después descubrimos que nada iba a tiempo. Ahí decidimos profesionalizarlo.

Mati: Nos pusimos a planificar y dijimos de tocar hasta cierto punto y ponernos a pre-producir el disco. Empezamos a tocar, conocimos un montón de amigos y de bandas, sacamos temas y cuando vimos que teníamos más de la mitad del disco paramos. En ese momento sacamos el EP. Fue rarísimo para nosotros porque no llevábamos nada de tiempo como banda. Ahí Danny y Gena nos hicieron el aguante a pleno, mezclaron y masterizaron todo. Con eso ya teníamos algo para mostrar.

¿Qué pueden adelantar de Impacto?

Mati: Lo estamos pensando hace un montón. Son temas que ya hicimos en su momento y tocamos en vivo. También hay varios nuevos. Rompimos mucho con lo que hicimos en el EP, quizás porque tiene un formato más canción. En Impacto ese formato está más relegado y le dimos mucha más bola a lo técnico, lo instrumental y lo melódico.

Tomi: Tiene arreglos mucho más progresivos, matemáticos.

Una manera distinta de componer…

Mati: Sí, apuntamos a hacer una música mucho más progresiva. Nos resulta raro quizás porque el estilo no es muy escuchado. Tocamos muchas veces con Yama Ancestral, somos amigos de Mol. Están todas las bandas por el mismo camino, pero nosotros por lo menos apuntamos a componer desde la partitura, el papel. Después lo aprendemos y lo tocamos.

¿Cómo sería eso?

Tomi: Generalmente Tincho nos manda una idea o un motivo plasmado y como es una persona bastante aplicada mete la estructura de su bajo, pero con una batería y una guitarra. Capaz son 15 segundos, pero si nos gusta arrancamos desde ahí a hacer cosas. Creo que el más manija es Martín porque es el que transcribe, lo hace en un cuarto de tiempo de lo que lo hacemos nosotros. Desde la apertura vos podés extenderte, si no te quedás en la zona de confort de tu instrumento. Podés hacer cosas que capaz no te salen, pero después de mucha práctica quedás más conforme, le sacás el jugo.

Mati: Planteamos a la banda como un progreso. No nos gusta quedarnos con lo que sabemos. Nos gusta escribir cosas que después no podamos tocar para practicarlas. Por ejemplo, al disco lo tuvimos que ensayar tres semanas sin metrónomo y todavía hay cosas que no salen. Son re jodidas.

¿Qué pasó entre el EP y el disco que los hizo cambiar así?

Mati: Escuchar y conocer música nueva, muchísima. Yo por lo menos, desde que empezamos con la producción del disco empecé a escuchar muchísimo metal, pero no a lo Metallica, si no más a lo técnico. Se me viene a la cabeza Meshuggah, Gojira, Leyenda. Tincho capaz escucha The Mars Volta, Primus, Tool, Daft Punk. Y al mismo tiempo todos escuchamos lo mismo, nos encanta la electrónica por ejemplo. También nos metimos mucho con el trap.

Nombraron la relación con otras bandas. ¿Creen que hay una nueva unión entre los músicos de la ciudad?

Mati: Nosotros pegamos mucha onda con la gente de Simbiosis y de Mol. Nuestro grupo está ahí. También con Lospatasú y Cerbero, de Berisso. Se está haciendo un grupo de gente donde nos juntamos para todo. Eso está buenísimo. Prestarnos cosas, organizar eventos. Dejamos de lado la competencia y las boludeces del ámbito.

Estuvieron organizando unos festivales en el Centro Cultural Mariano Ferreyra del Partido Obrero.

Mati: Cuando estuvimos sin tocar armamos este evento. Pegamos onda con Agustín Giraudo del Partido Obrero y nos dijo que tenía el Mariano Ferreyra para hacer cosas. Le dimos lugar a las bandas, fotógrafos, tatuadores y hasta pintura en vivo. Si no tenemos donde toca generamos otras cosas. No vamos con la política de tener que pagarle a los lugares para tocar.

¿Cómo preparan la presentación del disco?

Mati: Ya tenemos el show. La banda invitada va a ser Mol, van a pasar música dos amigos. Va a ser el sábado 30 de septiembre en el primer turno de Pura Vida. La pensamos como una fecha en la que nos podamos divertir, que no estemos presionados. No buscamos vender cierta cantidad de entradas ni nada parecido. Buscamos pasarla bien y presentar lo que preparamos en tanto tiempo. Va a ser un show largo. Entendemos que la música que hacemos es un toque cansadora y por eso, usualmente, nuestros recitales no pasan los 40 minutos. Entonces pensamos en hacer distintas cosas para que no pase eso.

Tomi: Además vamos a ver cómo queda el Pura con ese ambiente, de quizás pasar electrónica. Queremos que sea una fiesta, que nunca decaiga.

¿Tiene algún concepto el disco?

Mati: Pensamos al disco como un todo, queremos lo mismo para la presentación. No son temas al azar, todas las letras tienen un significado.

Tomi: Yo cuando escribía, generalmente me iba por las ramas. Me exigieron que elija una temática y me quede ahí. Entonces lo encaminé todo a las relaciones interpersonales. Si te ponés a ver las letras detalladamente tienen ese toque.

Mati: La música está enfocada totalmente a la letra. Nos enteramos de cómo quedaron las voces después de grabar, porque nuestra sala de ensayo es mi pieza donde duermo y no tenemos equipo de voz. Con las maquetas que grabamos en Blackdoor fuimos viendo qué onda. Eso fue vital para la composición. Primero hacemos la música, después hay una letra, después una voz y después vemos cómo queda. Lo mismo con el arte de tapa.

¿Con quién trabajaron la portada?

Mati: Nicolás Chilon, un amigo, se encargó de la tapa. Encontramos un trabajo en el equipo de Low que hizo todo más fácil. Le dimos algunas cosas que queríamos, pero le dimos libertad absoluta para que haga lo que quiera. Y nos voló la cabeza cuando vimos el trabajo terminado.

Tomi: Se dieron esas cosas donde el grupo de trabajo es fundamental para que el disco y el proyecto tengan un enfoque y salgan las cosas como queremos.

¿Qué esperan del disco?

Mati: Básicamente que lo escuchen. Lo que pasa con las bandas chicas es que no se le da cabida. Es poca la gente que escucha y presta atención. Queremos que como dice el nombre del disco te impacte, sabemos que no es comercial. Hoy en día el stoner y el funk están pisando fuerte en La Plata y Capital y nosotros queremos hacer lo que nos gusta. No buscamos guita del disco, la descarga va a estar gratis para que circule. Que se escuche, se pueda difundir y se sienta un apoyo externo.

Por Tomás San Juan
Foto: KareN’s photography

Comentarios