Para qué es la música sino un canal en el cual se narre lo que ocurre en un momento determinado, plasmarlo en melodías y en letras que den cuenta, tanto en el presente como en el futuro, de lo que se vive o lo que se vivió en un día, para no repetirlo. No es descabellado que La Persistencia de la Memoria (Vol. III) se publique en tiempos que necesitamos, de sobremanera, tener los recuerdos frescos y no olvidar.

Hace unas semanas atrás, y por medio de sus redes sociales, Güacho publicó ‘Luz Mala’ como adelanto del Vol. III, luego de tres años de su antecesor Historias de Viajeros (Vol. II). Como también algunas líneas, mensajes crípticos para que fuéramos entendiendo lo que venía. Asimismo, un sentido homenaje a aquella mujer que está en el cuadro de la tapa del disco.

Podríamos hablar de consolidación pero no, es imposible hacerlo con una banda que desde sus comienzos ha mantenido una línea pareja en su música; stoner en su más amplia definición. Han materializado un sonido que los identifica, tan pulcro como oxidado y sin miedo a agregar teclados (Julian Rossini) en ‘El idioma de los bosques’ y ‘Droga del anochecer (B. No nos deja olvidar)’, entregando los espacios para reflexionar, sentarse y pensar.

Hernán Torres, Joaquín y Lisandro Castillo ensamblaron canciones que interactúan melódicamente con otras de sus composiciones, como si toda su obra fuera un gran álbum conceptual que se arma de a poco. Agregaron más voces de lo habitual, entendiendo que hoy hay muchos que la perdieron, que los censuraron o simplemente los hicieron desaparecer, para callarlos.

En tiempos donde la memoria escasea, los recuerdos vagos de los días pasados quedan en el olvido y los medios de comunicación, los políticos y un grupo de personas te dice que mirar hacia atrás es traer el odio al presente. En cambio, están ellos, los que mantienen la persistencia de la memoria, de los recuerdos y que luchan para que aquellos años no regresen, porque al final, la historia la escribe la gente, el pueblo.

Por Juan José Llano

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