Por Melina Maraschio
Foto: Francisco Catellani Diseño & Fotografía

La incansable lluvia de otoño no iba a impedir que la fiesta de Los Caligaris desembarcara en La Plata. El Teatro Sala Ópera se teñió de divertidas pinturas en los rostros y las remeras coloridas, lograron opacar cualquier desánimo.

Si bien la convocatoria estaba hecha para las 21 horas, Lámpara sin genio, la primera banda telonera, comenzó a tocar a las 22. Siguió El viejo del Teatro. Ambos se encargaron de entrar en calor la noche, mientras el público esperaba ansioso que llegue la gran banda.

Alrededor de las 23 horas todo estaba listo para que empiece. El telón se abrió y la fiesta comenzó. La canción elegida para iniciar fue, sin dudas, una de las que el público coreó al unísono: ‘Todos locos’ de su álbum Circología lanzado en el 2015.  El conjunto acompañó la canción con una coreografía mientras alentaban entre risas diciendo: “Arriba las manos que esto recién empieza, hasta las cuatro de la mañana no nos vamos”. Todo indicaba que recién era el inicio de una noche llena de color y alegría.

No fue un show meramente musical. El tinte especial para celebrar los 20 años de la banda, fue incluir números de circo. “Buenas noches La Plata, bienvenidos al show más feliz del mundo”, anunció con un grito de alegría Martín Pampiglione, cantante y guitarrista. Y así anticipó lo que sería su segundo tema, otro hit: ‘Oasis’.

La fortaleza de la banda cordobesa en la puesta en escena y en la animación, demostró que los veinte años de trayectoria no fueron en vano. Lograron generar su propio público a lo largo del tiempo. La sala del Ópera se colmó de familias donde los más pequeños también disfrutaron del show circense. Con un elenco en permanente rotación, alternando en instrumentos y bailes, lograron generar un verdadero clima de fiesta. Cañones que lanzaban papelitos, trampolines, monociclos. Generaron una vibra recíproca porque el público también, transmitió una energía difícil de opacar.

La voz del grupo, recordó la leyenda que contaba que en el Circo de los hermanos Muñoz (del que pertenecían varios familiares de los integrantes de la banda) “El payaso Caligari, se enamoraba de la chica que hacía acrobacia en las alturas. Vamos a recordarlo”, así anticipó otra de las canciones más coreadas del show. Mientras tanto, un trapecio se desplegó y una joven acróbata, realizó su número mientras ‘Mejilla izquierda’, sonaba. “Pero lo que más despierta mi curiosidad, es el mundo que cuentan tus ojos cuando me miras”, cantó el público, balanceándose al ritmo de la música.

La alegría y la euforia del público se vio reflejada con una de las canciones más populares, a las que siempre se hace alusión y que los caracteriza como cordobeses: ‘Asado y Fernet’. La noche continuó con las intervenciones constantes reflejaban que el show pretendía celebrar la trayectoria de la banda. Una mesa con sillas y un whiskey sobre ella, dio paso a lo que sería uno de los últimos temas de la noche. Juan Carlos Taleb, tomó el micrófono y dijo “Que este momento de alegría se vuelva a repetir mil veces más. Salud, La Plata”, brindaron y la fiesta continuó con ‘Añejo W’, canción de su álbum No es lo que parece, lanzado en 2007.

No dejaron de halagar a quienes, vibrantes, cantaron y bailaron al ritmo de cada canción. “Estamos enamorados desde la primera vez del público de La Plata, ojalá volvamos pronto”. Así se despidieron, para rápidamente, casi sin hacerse esperar, volver con los últimos dos temas. ‘Quererme así’ y ‘Que corran’ fueron los elegidos. El telón una vez más volvió a cerrarse, pero la sonrisa del público se fue del teatro intacta.

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