Por Tomás San Juan

El fin de semana pasado, Tecnópolis se vistió de una manera inusual. Encabezado por los shows de Las Pelotas, Nonpalidece y Las Pastillas del Abuelo, la tercera edición del Festival Nuestro tuvo de todo: bandas, expresiones artísticas, atracciones, gastronomía de primer nivel y hasta un patio cervecero. Fueron más de diez horas donde la cultura argentina se hizo eco y el arte demostró que es un medio determinante para combatir tiempos complicados.

Los encargados de inaugurar los escenarios “Ñ” y “Churro” fueron Andando Descalzo y Contravos, respectivamente, mientras que los primeros asistentes se acercaban al predio de Vicente López.

Boom Boom Kid volvió a demostrar que el rock alternativo nervioso y adrenalínico liderado por Carlos Damián Rodríguez no puede faltar en un festival de tales características. No obstante, Akasha brindó uno de los shows internacionales de la tarde. Directo desde Costa Rica, plasmaron un hardcore con tintes melódicos y alternativos.

Bersuit Vergabarat y Los Caligaris dieron dos espectáculos que, entre la ironía y el humor, provocaron risas y baile en el público. El conjunto porteño repasó clásicos como ‘Se Viene’, ‘Desconexión Sideral’ y ‘La Bolsa’, mientras que los cordobeses no pararon de agitar nunca y, entre caras pintadas, narices de payaso y pelucas, adelantaron sonidos de su próximo trabajo discográfico que será grabado a lo largo del año.

De a poco el frío aumentaba y el sol desaparecía, pero El Cuarteto de Nos supo ahuyentar cualquier síntoma de fastidio. Si bien el clima no ayudaba a la hora de disfrutar del sonido del grupo uruguayo, hits como ‘Ya no sé qué hacer conmigo’ o ‘Yendo a la casa de Damian’ hicieron saltar a gran parte de las 15 mil personas que se acercaron a Tecnópolis. Por otro lado, el Chango Spasiuk sorprendió con la invitación a Ricardo Iorio para interpretar ‘Río Paraná’ y ‘Sé Vos’.

A partir de acá, el Festival Nuestro subió el nivel considerablemente y se pudieron disfrutar, salvo excepciones, presentaciones intachables. Teniendo en cuenta esto, el show de Las Pelotas, que duró una hora y media, atrajo a la mayoría de los presentes en el predio. No faltaron los clásicos ni el afamado recuerdo de Luca Prodan. Inclusive contaron con invitados de lujo como Gabriel Nava, en ‘Como un buey’ y ‘Buen día’ y Fernando Ruíz Díaz en ‘Sin hilo’ y ‘El Ojo Blindado’.

El Kuelgue brindó otro de los recitales destacados de la tarde. Con Julián Kartún en llamas y una convocatoria importante, repasaron temas de Ruli y Kariño Reptil. Vale destacar la mención del frontman en ‘Bossa & People’ contra el fallo de la Corte Suprema de Justicia por el 2×1 a represores y las intervenciones de “este gobierno de chetos”.

Faltaban los más esperados de la noche. Las Pastillas del Abuelo se subieron al escenario principal y, con un setlist que superó los 25 temas, dieron un paseo por su carrera y tocaron algunas joyas que venían relegadas de las presentaciones en vivo. Sin embargo el show careció de un buen sonido y se los notó monótonos a la hora de interpretar los temas.

Roberto Pettinato y Nonpalidece fueron los encargados de dar cierre al Festival Nuestro. El primero, que presentó su performance al frente de un interesante y cautivador homenaje a Sumo, tocó canciones como ‘Mejor no hablar de ciertas cosas’ y ‘Fuck you’. Por último, la banda liderada por Néstor Ramljak festejó 20 años de trayectoria y se tomó un tiempo para homenajear al histórico Bob Marley.


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