Hay un antes y después en Face Cream, más cuando fueron unas de las bandas elegidas para ser mezclados y masterizado en Abbey Road Studios –sí, el nostálgico edificio de Londres-. El trance entre Úvula (2010) y Florida (2014) es minucioso y a la vez dantesco, de cantar en inglés con un sonido pegado al grunge, de finales de los noventa, a una apuesta en castellano, con ritmos y sensibilidades cercanas a lo que primó en los inicios del nuevo milenio en Argentina, la potencia del hardcore con el punk rock. De esas aleaciones, se construye Plan (Geiser Discos – 2016), un EP de cuatro canciones destructoras.

Una de las apuestas que se ve, en segundo plano, es la integración de Hernán Agrasar en la producción del material. La decisión técnica de que fuese grabado en vivo, entregó la fuerza de sus presentaciones que en los anteriores trabajos no se veía reflejado. El cambio es notorio desde la introducción de “Desprende”, el primer track en cuestión. Una subida de decibeles, que la voz de Franco Postiglione va sorteando a gran nivel. Sin dejar atrás la participación de Fede Postiglione en la batería, jugando un rol de guía en gran parte de la canción (“Vas despegando y pegando”).

Escuchar “Sujeto” es regresar a esa época dorada del submundo punk rock –entre melódico y core- que vivió el país desde los noventa en adelante. La breve aparición vocal de Stephanie Prez, entrega un virtuosismo al coro, a la letra desgarradora del tema (Sueno siempre tan liviano / Cuando el silencio te hace en mi). El primer sencillo fue “Rivales”, la tercera canción dentro del EP. A diferencia de la anterior, Steph tiene una mayor participación en la segunda voz, contraponiendo de gran manera la de Franco. Un peldaño más arriba debe estar del resto, tanto en lo instrumental como en la mezcla, se siente y de buena forma la aceleración.

El cierre lo dan con “Disuelto”, con un inicio stoner, pegado a lo que es el álbum Like Clockwork. Las baquetas de Fede y la línea de bajo de Gastón Mateos hacen, en gran parte, un acompañamiento ideal para Diego Cosentini y Prez en las cuerdas. El paso del primer disco a éste, en una cuestión de sonido y trabajo, se distingue a lo lejos. Muy cercano a la última placa de Pearl Jam, Lighting Bolt, donde los de Seatle se despojan, en cierta medida, de su estilo característico para jugar más con el rock alternativo y las influencias del punk de los setenta. Si esta será la formula a trabajar de acá en adelante, ya no necesitarán de concursos para ser grabados en Londres, New York, Los Angeles o donde ellos quieran.

Por Juan José Llano Oyarzún

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